A solas con Lupus.

Hay amigos que te hacen quedar bien, cuya amistad te honra. Y claro, el trato frecuente facilita la charla, el intercambio de ideas se vuelve casi natural, una llamando a la siguiente. Pero, bueno, no siempre tiene uno amigos tan inteligentes y buenos como Lupus. Aquí el resultado de una de esas charlas que a mi juicio no tienen precio.

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